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El acceso peatonal al Terminal es inexistente por el corredor Principal, como se observa en la fotografía; por eso, esta vía debe ser en doble calzada, con andén peatonal y ciclovía, amplios y suficientes en los dos sentidos. Esta es una tarea inmediata para el alcalde Fúneme. Como se ve, hay espacio en ambos costados para hacer las mejoras indicadas.
Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO

Pasaron algo más de 20 días desde la histórica jornada en que el exgobernador Carlos Amaya puso en funcionamiento la nueva terminal de transporte terrestre de pasajeros de Tunja, conocida desde ese entonces como Terminal Juana Velasco de Gallo. La euforia fue total entre los boyacenses, pues luego de casi cinco años de obras, por fin se daba apertura a la terminal que le cambiaría la cara a la capital boyacense.

La edificación es espaciosa, cuenta con buena iluminación, es limpia y, por ahora está muy bien organizada en cuanto a venta de tiquetes. Sin embargo, en la distribución de los espacios al interior de la terminal, ya pueden notarse algunas inconsistencias como que la zona de cafeterías sea exclusiva de pasajeros, negando la oportunidad de consumir algún producto a los acompañantes de los viajeros.

La plazoleta de comidas, que todavía no entra en funcionamiento, es otra de las zonas que tendría una problemática similar, pues está ubicada sobre el costado derecho de la terminal, por lo que los que trabajan en este lugar, creen que pasará desapercibida para muchos viajeros.

La bahía para el ingreso de taxis, particulares y transporte público colectivo es amplia y es quizá una de las grandes virtudes de la Terminal Juana Velasco de Gallo. Aunque esta zona aún carece de señalización que aclare a los viajeros donde esperar y tomar el bus, así como de una mayor organización, de modo que cada una de las rutas que allí llegan (ruta 1, 18, 20 y 21) tenga su propia bahía para carga y descarga de pasajeros.

Los taxistas están de fiesta

Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO

Al llegar a la terminal, pasar por la plataforma de descenso de pasajeros y cruzar la puerta de salida, lo primero que se encuentra el usuario es una inmensa marea amarilla. Taxis de diversas marcas y modelos están parqueados en la bahía dispuesta para ello.

La exigencia de las directivas del terminal, de obligar al pasajero a descender en este lugar, a pesar de que el bus en su trayecto pueda servirle para llegar a zonas como la Avenida Oriental o la Avenida Norte, se ha convertido en un motivo de celebración de los taxistas, pues muchos de los usuarios se ven obligados a tomar el servicio.

Pero a pesar de este regalo de navidad anticipado, los taxistas quieren más. Por eso no escatiman a la hora de hablar de la necesidad de sentarse a negociar un aumento de tarifa con la Administración Municipal. “El flujo de clientes se ha mejorado, pero no pasa igual con la tarifa. Y es que estamos trabajando muy barato. Esperamos, de parte del señor Alcalde, que nos hagan un alza de tarifa”, comentó Héctor García, taxista. Sin embargo, esa es una decisión que la Alcaldía deberá estudiar con detenimiento, pues de aprobarse podría terminar de sepultar la estancada economía de los tunjanos.

Los tunjanos obligados a cambiar de costumbres

Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO

Se calcula que en Tunja algo más del 40% de los viajes se realizan a pie. Esta estadística está respaldada por otras con las que cuenta el Instituto de Investigación en Movilidad y Transporte, adscrito a la UPTC. Dicho instituto revela que más del 50% de los viajeros de la anterior terminal de transporte llegaba o salía de esta a pie dada su cercanía al centro.

Pero con esta nueva terminal, ubicada en el lejano costado oriental de la ciudad, son pocos los ciudadanos que quedarán con ganas de llegar allí de esta manera, lo que no solo implica cambio de costumbres sino de hábitos de consumo, y obviamente una afectación para el bolsillo.

Las arterias de la terminal están taponadas

Las vías de acceso a la nueva terminal son las que han concentrado la mayor cantidad de críticas. Sin que haya pasado un mes desde su estreno, las vías se ven colapsadas, lo que amerita un rediseño urgente para el acceso a dicha infraestructura.

La primera observación es sobre la vía entre la Glorieta Baracaldo y la glorieta que da acceso a la terminal, pues quedó hecha a un solo carril, lo que genera un mayor represamiento de vehículos, tanto de los que buscan ingresar a la glorieta como de los que buscan salir de esta; sea para acceder a la terminal, o para seguir hacia Bogotá o para salir hacia Chivatá.

Ante esta situación el asunto no es quejarse sino aportar a la solución, a propósito de las declaraciones que sobre el particular ha hecho el alcalde Fúneme. El funcionario dijo que había sido inconveniente la apertura del terminal, cuando en realidad ese no es el problema. Lo que le toca es ponerse en la tarea de solucionar los problemas y completar las obras que hacen falta.
Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO

De hecho, la mayor problemática está concentrada en esta rotonda, en la que da acceso a la terminal, pues allí se amontona todo el tráfico proveniente del norte de la ciudad, de los particulares y de los vehículos de servicio público urbano e intermunicipal que pretenden salir de la terminal, de los vehículos que pretenden ingresar a la glorieta ya sea para tomar hacia el oriente, el norte o el sur de la ciudad, y de los que buscan salir de esta para acceder a la terminal. Esta es una glorieta que nació colapsada, y las soluciones no parecen tan sencillas de acuerdo a lo consultado por El DIARIO.

Hacer un subterráneo o cualquier otra modificación, requiere un análisis de la parte presupuestal.

“Cuando el proyecto ya había sido concebido, una de las justificaciones que tenía esa glorieta era que esta daba salida desde Tunja hacia todas las zonas del país; se podía conectar Boyacá con los santanderes, con los llanos y con Cundinamarca. La concepción de esta glorieta se dio por eso (…) inicialmente se propuso desde la UPTC que los vehículos que salían de la terminal no accedieran a la glorieta para hacer el retorno, sino que siguieran un movimiento directo, de frente, de tal manera que se eliminaran algunos conflictos por el tema de visibilidad, de seguridad vial (…) esa glorieta está concesionada, no le pertenece al municipio sino que hace parte de la concesión de la BTS. Para hacer modificaciones en ese corredor se tendría que pedir permiso a la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), hablar con la BTS y también con el Invías, que son, por decirlo de alguna manera, los dueños de la vía. Hacer un subterráneo o cualquier otra modificación, requiere un análisis de la parte presupuestal. Se da una relación en la que, más o menos, por cada kilómetro de vía que se construye, construir un paso subterráneo o uno elevado tendría un costo cinco veces mayor”, señaló Jonatan Villamarín, docente de la Facultad de Ingeniería en la Escuela de Transporte y Vías de la UPTC.

Tampoco parece muy clara la solución desde la Alcaldía de Tunja, pues “Ahí ya hubo un acercamiento con la concesión BTS y con la auditoría de la BTS. Ellos básicamente lo que están esperando es que nos sentemos para, como diríamos coloquialmente, rayar algunos planos y ver qué puede ser lo más efectivo, menos costoso y lo que nos asegure una solución más rápida y segura. Hay propuestas como señalizar, hacer una canalización del tráfico con una bifurcación de piso y otras señales luminosas”, indicó el secretario de Tránsito de Tunja, Felipe Cárdenas. El secretario fue consultado sobre los trámites y los tiempos que implicaría una intervención a nivel infraestructura, con las demoras en tiempo que eso implicaría, sin embargo, aclara Cárdenas, que los permisos y los tiempos pueden varias de acuerdo al grado de intervención. “Por eso nos vamos a reunir con la interventoría de la BTS y con el equipo de auditoría vial de la BTS, que ha estado muy pendiente”.

Por ahora, mientras no se haga intervención alguna sobre esta glorieta, ya sea a nivel infraestructura o un rediseño del plan de movilidad, el caos seguirá siendo moneda corriente en estos primeros meses de funcionamiento de la Terminal Juana Velasco de Gallo.

  • Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO
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1 COMENTARIO

  1. No comentó o no leí el mal que les hicieron a los habitantes de los pueblos vecinos que hacen mercado en la plaza de tunja porque dichos pueblos no tienen dia de mercado, prohibiendo a los buses intermunicipales pasar por la antigua terminal, por la glorieta, por los hongos etc. NO basta con el abandono de los campesinos, los están corriendo de Tunja. Que no vengan. Grave. ¡Qué calidad de gente inteligente tenemos para que nos gobiernen!

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