Problemas respiratorios entre el largo listado de quejas sobre el Colegio Diez de Tunja

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Foto | Hisrael Garzonroa / EL DIARIO
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La asignación de cupos, la implementación de la jornada única, la seguridad, son entre tantos unos de los problemas que aquejan al Colegio Diez de Tunja en sus primeros días de funcionamiento.

Nueve de la mañana en el Concejo de Tunja. La tensión se siente en el aire. Un puñado de profesores del Colegio Gran Colombiano llega a la hora citada para el debate que se sostendrá en el cabildo acerca de las problemáticas que vive la nueva sede de esta institución educativa.

Son un puñado porque los demás integrantes del cuerpo docente están cumpliendo con sus obligaciones laborales, no por falta de interés en las problemáticas. Junto a ellos se sientan también algunos padres de familia y algunos jóvenes que por una u otra razón no pudieron ser matriculados en dicho colegio.

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Juan Carlos González expone ante el Concejo de Tunja situación actual del colegio Gran Colombiano. Foto | EL DIARIO

Unos minutos después, llega Juan Carlos González Galindo, el rector de esta institución educativa, que más allá de no gozar del aprecio de los docentes, recibe un cordial apretón de manos de su parte.

Con 13 concejales presentes inicia el debate en el que se busca plantear soluciones a las problemáticas que vive esta institución educativa. Sorteados los puntos de rigor en el cabildo, se abre el micrófono a González Galindo para que inicie su larga defensa.

Lo primero que señaló el rector es que esta nueva sede del colegio plantea mejores condiciones que la antigua sede, ubicada en el centro de la ciudad. Pero a pesar de las mejoras, González Galindo advierte que esta nueva sede aún requiere de algunas adecuaciones. “Los espacios están adecuados, por eso se pudo empezar el año académico, aunque todavía no se han podido adecuar todos”.

González Galindo incluso comentó que para poder comenzar el periodo académico el pasado 27 de enero, se tuvo que suspender el periodo de vacaciones para el personal del colegio, pues la semana del 16 al 23 de diciembre tuvo que ser dedicada a la traslado del mobiliario de la antigua a la nueva sede.

Casi 700 solicitudes que llegaron para nuevos cupos, se aprobaron 310.

Sobre las matrículas, que han sido una de las temáticas que más controversia han causado entre la comunidad académica, aclara González Galindo que “es un proceso que toma tiempo”. Agrega el rector que de casi 700 solicitudes que llegaron para nuevos cupos, se aprobaron 310, los cuales son de niños y jóvenes habitantes de la urbanización Antonia Santos. Pero agrega que “cien cupos asignados el 4 de febrero lamentablemente aún no han sido otorgados”.

En medio del balance, decide el rector de la institución aclarar la capacidad que tiene esta nueva sede, explicando que esta tiene 12 aulas para secundaria, cada una de estas tiene capacidad para 40 estudiantes; 10 aulas para primaria, también con capacidad para 40 estudiantes cada una; y 3 aulas para transición, cada una con cupo para 25 estudiantes. Es decir que el colegio tiene capacidad para 480 estudiantes de secundaria, 400 de primaria y 75 de transición, para un total de 955 estudiantes.

“A los padres de familia de estudiantes antiguos se les consultó si estaban de acuerdo con trasladar a sus hijos a la nueva sede de Antonia Santos”, señala el rector antes de explicar la tendencia a la baja de estudiantes en secundaria.

La difícil movilización hacia este lugar es la principal causa de deserción de parte de estudiantes antiguos

De 2019, cuando la sede estaba en el centro, a 2020, el número de estudiantes de secundaria pasó de 620 a 480, una baja preocupante para el cuerpo docente, que entiende que a menor cantidad de estudiantes, menor necesidad de contar con sus servicios. La difícil movilización hacia este lugar es la principal causa de deserción de parte de estudiantes antiguos, explica el rector.

Y a pesar de que han sido varios los señalamientos de los problemas a nivel de infraestructura para esta nueva sede del Colegio Gran Colombiano, González Galindo señaló que hoy el colegio tiene solo dos grandes necesidades: Vías de acceso y la terminación del restaurante escolar.

El rector indicó que los problemas de polvo excesivo son a causa de las vías que llevan a la institución y no porque algunos de los pisos del colegio estén en cemento, tal y como señaló el Defensor del Pueblo hace unos días. Claro que esto no es del todo un motivo de preocupación para el rector, pues en plena sesión recordó que la anterior administración municipal anunció recursos para la intervención de estas vías, por lo que entiende que estos recursos ya se han comprometido.

Respecto a la problemática de la terminación del restaurante escolar, explica que esto los ha llevado a funcionar sin jornada única.

Estos, según el rector, son los principales problemas que hoy tiene el Colegio Gran Colombiano en su nueva sede, ubicada en la urbanización Antonia Santos. Claro que admite que hay otras problemáticas, pero considera que estas son menores: escapes hidráulicos, sala de docentes incapaz de albergar al cuerpo de profesores. Sobre este último aspecto, señala que hoy se ha improvisado una sala de docentes en la biblioteca central, pero hoy la planta de profesores está conformada por 37 maestros y dos personas del área de apoyo psicológico. Respecto a los pisos, que tanto han dado de que hablar, sostuvo que si están en cemento, pero que la polvareda constante en el colegio no es por ello, pues se trata de un cemento que tiene un recubrimiento que no levanta polvo y que es fácil de limpiar.

El rector al paredón

Los asistentes al recinto esperaron con paciencia a que González Galindo terminara con su largo descargo. Luego fue su turno de tomar la palabra, para contar lo que hoy tiene con las alarmas encendidas a la comunidad académica.

González Galindo con los dedos entrecruzados frente a su boca, escuchaba uno a uno los problemas que, considera la comunidad, tiene esta institución educativa.

El profesor José Demetrio Salcedo, encargado de la enseñanza de las matemáticas en el Gran Colombiano, fue el primer en contarle a los cabildantes sobre las fallas que tiene el primer colegio diez de la capital boyacense.

Para Salcedo una de las situaciones más preocupantes son los cerramientos del colegio, pues considera están mal hechos. Los estudiantes son proclives a tener contacto con personas al exterior del colegio, lo que se presta para la informalidad o incluso la venta y consumo de estupefacientes. También le preocupa la dinámica que se da en horas de la mañana en inmediaciones al colegio, pues asegura que se concentra una gran cantidad de recicladores, que escarban las basuras y que levantan pilas de cartones y otros materiales en su proceso de recolección.  “El cerramiento que se hizo del colegio es muy malo porque tienen la oportunidad los expendedores o vendedores que quieran hacerle mal a los niños. La vigilancia es poca, nosotros tuvimos la oportunidad de hablar la semana pasada con el Coronel Bello, J2 de aquí, de la ciudad de Tunja, y se comprometió con nosotros a que la vigilancia para ese sector va a mejorar”.

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Salcedo también relató y enumero los diversos problemas de infraestructura que tiene el colegio, “no se terminaron los laboratorios de biología, de química, de física; de igual manera, no tiene la señora psicoorientadora su sala o su lugar especial para atender a los alumnos que presentan ciertos comportamientos, la profesora de apoyo tampoco tiene. El restaurante no fue terminado, el aula múltiple en este momento está ocupada con todo el trasteo que se hizo de la institución anterior: pupitres, mesas, armarios; la entrada para los vehículos es un desastre total, está totalmente en tierra; no hay una ruta de transporte”. A eso agrega que hay falencias absurdas como la escasez de tomas en la sala de cómputo, indica que hay alrededor de ocho para 40 computadores. Sobre el timbre, que indica el cambio de clase o el fin de la jornada, cuenta Salcedo que no se escucha en todo el colegio.

Este docente también señala un par de aspectos que pueden tornarse peligrosos para estudiantes, profesores y demás personal de la institución educativa. El primero de ellos es la carencia de andenes en los alrededores, lo que expone a la ciudadanía a caminar por las calles, potenciando situaciones de accidentalidad vial. A eso añade que al interior de la institución hay un par de calentadores de gas ubicados en cercanía a las aulas de transición.

Había un promedio de mil estudiantes, en este momento no alcanzamos a los 800.

A Salcedo, como a tantos otros docentes del Gran Colombiano, no deja de preocuparle la disminución de estudiantes que ha tenido el colegio con el cambio de sede. “En parte tiene el señor rector la razón y en parte no. Se le está negando cupo a niños que ganaron el año, que son excelentes deportistas, que no tienen absolutamente ninguna observación negativa; y por el hecho de no haberse matriculado el día que era, inmediatamente les cerraron el cupo (…) en la anterior sede, aquí en la carrera novena con calle 16, donde funcionó hasta el 13 de diciembre, había un promedio de mil estudiantes, en este momento no alcanzamos a los 800. Eso significa que se le cerró el cupo a más de 200 estudiantes y ahí siguen los padres de familia reclamando”. Sobre este tema agrega el docente que se ha dado una situación incomprensible, una situación que le ha vuelto un tormento la vida a algunos padres de familia. “En familias de dos hijos, se le ha dado cupo a uno y al otro no”.

Un asunto que quizá fue desestimado durante la sesión en el Concejo, pero que no es menor, es el mal ambiente laboral que denuncia este docente. Salcedo comenta que del año anterior a este el colegio dejó de contar con los servicios de diez docentes, lo que no cayó muy bien en el cuerpo docente.

Y si bien los docentes se pueden sentir asfixiados por esta situación, la pueden pasar peor con la constante polvareda en las instalaciones del Gran Colombiano. “Tuve una incapacidad por rinitis y rinofaringitis, y hay compañeros que todavía están incapacitados por la constante polvareda que existe en el colegio. Por los pisos sobre todo, en cemento. Se pregunta uno por qué ni una baldosa, algo con lo que mejore (…) no es únicamente por nosotros los ocentes, sino también por los niños, hay que pensar en ellos”.

5 COMENTARIOS

  1. Todo lo que se realiza en Tunja y Boyacá tiene impreso el sello de lo mejor de Colombia, Terminal de Tunja, Colegio 10, mejor teatro del País, etc. Todo lo que se hace en el mejor país del planeta lo realiza el Centro Democrático con Uribe, Duque y Grupo Aval, lo evidente es que estamos acostumbrados a comer mierda y no la distinguimos con otros alimentos, mejores lugares y personas porque el medio ambiente es caótico y ese hecho dibuja una realidad falsa, pero nadie ayuda para informar mejor, sigan viviendo de la nostalgia y atormentados por la miseria, frió y falta de oxigeno de calidad por efectos de la naturaleza de altura que merma la capacidad mental en el 40%.

  2. El Sr CARLOS ANDRES AMAYA RODRIGUEZ no en el GobiernoGobierno Santos y por su estrecha amistad con el hijo mayor del Presidente tenîa capacidad de ” amedrantamiento” a los funcionarios del Gobierno Central. Asî es como llega a ser Asesor de La MINISTRA DE EDUCACIÔN YINA PARADY. Y la convence de crear un FONDO FINANCIERO PARA LA INFRAESTRUCTURA EDUCATIVS( FIFE) Y con tal fin previeron que el Ministerio de Educaciôn alimentarîa ese fondo con el 70% los Departamentos con el 20% y los Municipios con el 10% con el fin de construîr colegios nuevos en reemplazo de los ya existentes. En esa trampa cayeron 24 municipios de Boyacâ.El contrato se lo adjudicaron a 2 perdonas de ellas un pastuso. De ahî saliô el dinero.para financiar la campaña de Amaya a la Gobernaciôn.

  3. Ya posesionado Amaya como Gobernador le pidiô a los Alcaldes que derrumbaran los viejos edificios pues ya venîan los arquitectos y obreros a construîr. Eso fuê en el año 2016 y es la hora que no han entregado sino dos colegios pues los contratistas iniciales renunciaron a los contratos. Bueno menos mal que ya hay nuevo contratista con la promesa de entregarlos en este semestre. Pero es que Amaya sometiô a los niños a recibir clases en.unas condiciones infrahumanad; debajo de ârboles en corredoresy. en carpas. Sobre eso la Contralorîa Geberal de la Repûblica adelana un juicio fiscal Yina Paridyy de pronto involucran aAmaya.e

  4. Para conocer la realidad de la gestión del Gimnasio Gran Colombiano de Tunja, visita nuestro sitio oficial en Twitter, @GranTunja.

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