De Duitama y Boyacá para el mundo

Foto | Archivo personal
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Hay unos 3 km desde la UPTC hasta esa cima. El camino es destapado y como no ha llovido, en ciertas partes los carros que tienen que pasar por la zona, patinan entre la tierra ya hecha polvo. Los perros miserables amarrados a la izquierda, cuidando ranchos y soledades despiadadas (en otra oportunidad hablaremos de esto), siguen allí, quizás probando que por eso los perritos viven tan poco, para dejar de sufrir tanto. Con este sol, el ascenso es tremendo. La última parte del trayecto, antes de encontrarse con la cruz, es bastante empinada; por esta razón sorprende ver a un carro allí. El dueño del vehículo es don Cristóbal Fajardo, quien lleva todo el día armando algunas sillas de madera para que los paseantes se puedan sentar a descansar unos minutos, antes de comenzar su descenso, o, antes de continuar su ruta por alguno de los senderos de la zona.

Por | Miyer Pineda.
Docente de ciencias sociales. Líder de la Cátedra Jaime Garzón y del proyecto Mnemósine: la memoria histórica, una pedagogía para la paz; proyecto ganador en el Foro Educativo Nacional 2017 y Proyecto nominado al Premio Compartir al Maestro. Premio Internacional de Poesía en Paralelo Cero 2022.

Lo importante aquí – a parte de los perros condenados-, tendría que repetirse: escuchen… un habitante de la ciudad de Duitama, ha diseñado, transportado y construido unas sillas para que otros habitantes de la ciudad, puedan sentarse a descansar. Esto también sorprende, ¿cierto? Lo que hace don Cristóbal es demostrar que sí hay quienes encarnan esa frase, -ya de cajón-, que asegura que Duitama es la ciudad cívica del departamento: Un vecino se preocupa por el bienestar de sus vecinos.

Le pregunto a don Cristóbal que por qué hace lo que hace; y él responde con una espontaneidad que deja por fuera cualquier tipo de mezquindad:

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Porque tengo tiempo y para que la gente descanse.

No insisto en profundizar más en ese tema; sin embargo, pienso en que, si ya pasaron las elecciones, y si nadie está viendo la buena obra que él hace (nuestro encuentro es mera casualidad); ¿para qué insistir en ser buen ciudadano? ¿Por qué no hará un periódico para hacerse autobombo como cierto exalcalde por ahí? ¿Por qué asombra tanto ver que un vecino hace algo bueno por otros vecinos?

Imagino que no demoran en cercar esta parte de la ciudad, porque hasta el momento nadie ha pensado en que el Plan de Ordenamiento Territorial de Duitama, tendría que proteger y adquirir espacios de los alrededores, de manera que haya árboles y reservas naturales, a ver si se puede mejorar la calidad del aire y proteger el agua y la biodiversidad. Y en este sentido, construir parques y adecuar zonas verdes. Porque, nuevamente, ¿quién se preocupa por lo público y el bienestar de los habitantes de la ciudad? ¿Por qué les costará tanto a los políticos que nos ha tocado padecer, dejar de preocuparse solo en cómo llenar sus bolsillos, y comenzar a pensar en la ciudad y en los habitantes del futuro?

Foto | Archivo personal

Veo que a don Cristóbal también le asombra que me asombre lo que hace. Le cuento que podría escribir una columna para que este tipo de obras contagien a otros; a lo mejor, a alguien se le ocurra hacer algo por sus prójimos y vecinos de manera desinteresada.

No está muy convencido, así que me propone que mejor escriba sobre una de sus composiciones. Adivinen. Resulta que don Cristóbal Fajardo ha compuesto el HIMNO AL PLANETA TIERRA. Así como lo leen y escuchan. No sé a qué se dedica don Cristóbal, si será buen padre o líder comunal, pero como lo que cuenta son las acciones, y lo veo hacer unas sillas para gente que ni siquiera conoce, y me sorprende con su Himno a nuestro planeta; entonces ¿cómo no pensar en que merece que nos tomemos unos minutos a valorar que en las tierras del valiente Cacique Tundama, hay un personaje que encarna la ciudadanía, intentando que el mundo reflexione al fin, sobre lo que le hacemos a nuestro planeta, a nuestro país, a nuestra ciudad, a nuestro hogar?

Es curioso y motivo de orgullo que, en Boyacá, uno de nuestros paisanos haya compuesto un himno al planeta, mientras que el gobierno de Gustavo Petro, ha logrado conseguir para Colombia la COP16, cuya sede será Cali. Quién quita que esas 200 delegaciones que representan a 200 países que se reunirán allí, a conversar sobre biodiversidad y sobre los problemas urgentes del cambio climático y sobre el futuro del planeta, escuchen el himno que don Cristóbal Fajardo compuso, como una forma de crear conciencia sobre la importancia de cuidar nuestro hogar, en estos tiempos en los que la vida y la naturaleza se encuentran a merced de tanto bárbaro.

Así que paisanos boyacenses, intentemos aprender de las lecciones que hay en las acciones desinteresadas de don Cristóbal, porque, en un país en el que un desgraciado le pega tres tiros a una perrita desamparada, o en el que admiramos a narcos, matones, tontos y corruptos, mientras los niños se mueren de hambre y de sed, debemos agarrarnos de la bondad que pasa tan desapercibida. 

Por último, si pueden, denles agua y comida a los perritos de la calle, e intenten dignificar la existencia de los animalitos, porque permítanme decirles que es una contradicción creer en Cristo, en Dios, y negarse a comprender que todas las criaturas también son parte de su creación. Comparto el link para que escuchen el himno… Luego la seguimos, ahí nos vemos.

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