“Occidente no aparece en la agenda de nadie”: sectores independientes

Foto | Hisrael Garzonroa - EL DIARIO

A  pocas semanas de la contienda electoral  por la gobernación,  se escuchan voces de preocupación, en la región del Occidente, por la ausencia de una agenda seria,  que  deje ver la voluntad de la clase política de Boyacá,  hacia esta zona del departamento, crucial,  estratégica y vital, para los objetivos de  desarrollo, conexión vial con el magdalena medio, conservación de la biodiversidad y la construcción de la paz.

Y no es para menos. A pesar de contar con un candidato a la Gobernación, nacido en esta zona del departamento, que hoy agita las banderas de la centro-derecha,  el debate sobre el rumbo  de Boyacá, no está centrado en la importancia de esta provincia. 

Particularmente, llama la atención la escasa  participación de Occidente de Boyacá en los cargos  importantes, de los últimos dos gobiernos departamentales.  Ni en Granados, ni en Amaya, hubo la real voluntad de  entregarle a esta región,  alguna representación,  que  diera  valor a  algunos liderazgos  y  que abriera el camino  a  profesionales  de Occidente, al frente de  secretarías  y sectores  que revisten relevancia. 

El mismo fenómeno se percibe en su representación parlamentaria y legislativa. Esta zona, apenas logró ubicar a uno de sus dirigentes, en la Cámara  de Representantes y hoy se le cuestiona  su vínculo  irrestricto  a los empresarios mineros y su total desconexión con  las realidades sociales de esta zona de Boyacá.  En contraste,  la representación a nivel de diputados a la asamblea para esta zona, es una de las más altas en los últimos ocho años, sin que se refleje necesariamente, en un tratamiento preferencial,  en términos de inversiones hacia  esta provincia. 

Con este preámbulo, varios analistas de la región, vinculados a organizaciones independientes, coinciden en reclamar con tono enérgico el abandono gradual  que sigue  teniendo  la Provincia de Occidente.

El primer aspecto, tiene que ver con el trabajo hacia los sectores productivos de la región. Algunos de  los cuales, tuvieron la valentía y la decisión de  abandonar la actividad  de los cultivos  ilícitos, para  apostarle,  todo su empeño,  a  procesos al rededor del aguacate, el café, los frutales  y, principalmente, el Cacao. La escasa relación con los procesos de financiación, emprendimiento y mercadeo y la falta de apoyo integral a las organizaciones campesinas, que lideran este renglón de la economía, son una constante.  Para  estas miles de familias,  la apuesta  por la producción  del campo, es una decisión,  que  apunta a devolverle la esperanza a una región, que  dejó de lado la opción de las armas, de los cultivos ilícitos y de la minería ilegal, para devolverle los sueños a una generación completa a partir de la producción  agrícola y otras alternativas como el turismo. 

En segundo término, reclamaron que no existe  una agenda para  reivindicar la verdad, para la creación de “centros de memoria histórica” o para  propiciar  espacios  para la narración de los episodios que dieron lugar a una era de violencia  y confrontación,  que  siguen marcando trágicamente  a la región de Occidente. Para muchos analistas,  el acumulado de  sucesos  que  hicieron parte de  las  guerras afrontadas,   por la posesión y el dominio de los territorios con riqueza de esmeraldas,  dejaron un manto de postración, ruina, y estigmatización, que hoy  se refleja en la ausencia de políticas de desarrollo hacia esta zona.   De hecho,  esta región, no ha  generado el primer “acto público”  en favor de la consolidación de la paz y  no repetición. Y  la entrada de la “comisión de la verdad” y de la JEP, a esta zona, ha resultado  tímida y  pasiva. Por eso, se reclama una acción gubernamental para  convertir el Occidente de Boyacá, en el “primer  laboratorio de paz sostenible”,  capaz de engendrar nuevos modelos de diálogo y entendimiento, principalmente con el liderazgo de los jóvenes de la región. Recordemos que en esta región se realizó el “primer encuentro de jóvenes por la paz”,  en septiembre de 2016, fijando las bases para este ejercicio y reclamando la construcción de la paz  en forma definitiva.

El tercer aspecto,  tratado por el grupo de analistas,  en la afirmación de que el Occidente de Boyacá  no aparece en la agenda  sobre cambio climático y conservación de la bio-diversidad de ningún candidato.  Hasta el momento nadie habla de la decisión de reconocer, empoderar y declarar la región de Occidente de Boyacá como la  mayor  fuente de riqueza de bio-diversidad, de fuentes hídricas  y de paisaje natural.  Esta variable, que hoy  ocupa los titulares de las grandes medios y  es centro de interés de las cumbres de líderes del mundo, no aparece reseñada en la agenda de esta contienda electoral de los aspirante al máximo cargo del Departamento. A pesar de contar con la “Serranía de las Quinchas”, la Quebrada la Tunera, la Laguna Verde, los Cerros del Cacique “Itoco” y  una reserva incalculable de fauna y flora en esta región, el departamento sigue en deuda por el reconocimiento de estas riquezas.

Particularmente, en  materia de exploración del subsuelo, esta región viene reclamando hace varias décadas, el reconocimiento de su extracción minera artesanal o “guaquería”, como una actividad  ancestral,  protegida y reconocida  por el Estado.  En dichos sentido,  ante la aplicación de la última normatividad, los pequeños mineros, -que históricamente ocuparon  gran parte de las áreas de explotación de esmeraldas-,  hoy reclaman mejores condiciones para proteger  su saber tradicional  y para tener la posibilidad de ser ocupados por las grandes multinacionales. Las mismas compañías  que se quedaron con los derechos para explotar el territorio, durante las próximas décadas. Se trata de deuda que  no se ha saldado y  siempre amenaza con convertirse en  “bomba social” de enormes proporciones,  que  obligaría al Estado a volver sus ojos sobre las regiones, influenciadas  por la dinámica de la minería  de esmeraldas en el Occidente.  

Otro tema de la agenda región, que no  tiene relevancia  para  ningún candidato, es la  gran apuesta por los jóvenes y la niñez, en una región, que quiere sobrepasar las páginas de la guerra y  comenzar a escribir los relatos extraordinarios de  la paz.   Y es preocupante este factor, si se tiene en  cuenta  que  la juventud viene comprometida en tres acciones: la educación, la cultura y las nuevos emprendimientos.  En dicho sentido,  se reclama con insistencia, que Occidente no cuenta con una sola  banda musical  calificada para estar en las competiciones departamentales.  No cuenta con una sola sala de danza técnicamente acondicionada para la práctica de este arte, a pesar de contar con  grupos de danza en todas las 15 poblaciones de la región. Así mismo,  no cuenta con una sola escuela en artes, escultura y dibujo a pesar del gran legado pictórico, escultórico  y mitológico que encierra esta región de Occidente. 

Por último, la preocupación, se centra en  la eterna promesa incumplida de conectar a Boyacá con el Magdalena Medio  y Antioquia,  mediante las inversiones en vías  por el Occidente de Boyacá.  Los observadores  son pesimistas  sobre los verdaderos alcances de los recursos apropiados para  la terminación  las obras carreteables   que  apunten a dicho propósito.  Tratándose de la región de Boyacá  con  una riqueza incalculable en reservas naturales, que abre las puertas a un potencial turístico, económico y paisajístico,  este renglón  debe involucrar las voces  de las  comunidades, para garantizar no solo que sus productos pueden ser llevados a  puertos de comercio, mediante vías habilitadas, sino que  se garanticen los mínimos efectos sobre la biodiversidad y la riqueza natural de esta zona.    

Con estos elementos básicos, un grupo de organizaciones sociales independientes  proponen que  vuelva a ser epicentro del debate  electoral, el tratamiento y la mirada hacia la región del Occidente de Boyacá. Especialmente, en momentos, en que cuatro candidatos a la gobernación avalados, por distintos movimientos y partidos,  aspiran a  tener  el favoritismo en las urnas, que les permita regir los destinos de Boyacá durante los próximos cuatro años.

1 COMENTARIO

  1. Amigos del occidente de Boyaca, ustedes lo han dicho que han estado ABANDONADOS en las 2 ultimas GOBERNACIONES, en la de Granados y en la de Amaya, plr eso hoy mas que NUNCA su VOTO y mi VOTO, seran DEFINITIVOS para CAMBIARLE de rumbo, a esa bella y prospera region del OCCIDENTE DE BOYACA……POR ESO TU VOTO Y MI VOTO ES POR JONATAN SANCHEZ….POR UNA BOYACA MAS JUSTA….JONATAN GOBERNADOR 2020 – 2023

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