Migración Colombia da la espalda a los tunjanos y los deja a su suerte

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Foto | Hisrael Garzonroa - EL DIARIO

La crisis migratoria se desbordó en la capital boyacense, el crimen se disparó, ahora hay atracos en diversas zonas de la ciudad y homicidios en la Plaza de Bolívar a plena luz del día. El problema se le salió de las manos a la Policía Metropolitana de Tunja, que ha demostrado pronta reacción para hacer frente a los delincuentes, pero horas más tarde ve frustrados sus esfuerzos al encontrarse con los criminales en libertad.

Tunja pasó de ser el ejemplo para Colombia en temas de seguridad, a una de las tantas urbes que se ha convertido en fortín para la delincuencia. Atracos, agresiones y homicidios se han convertido en el pan de cada día en una ciudad que siempre se caracterizó por la tranquilidad.

Las víctimas de los inescrupulosos, que no son pocas, han empezado a señalar y a buscar responsables, siendo la Alcaldía de Tunja y la Policía Metropolitana de Tunja las instituciones principalmente apuntadas por la falta de respuesta ante la crisis migratoria. Y si bien es la Administración Municipal la encargada de garantizar la seguridad del ciudadano, es imposible hacerlo con un sistema penal que minimiza la mayoría de conductas lesivas que tienen los delincuentes para con la ciudadanía.

Esto, primero que todo logra que el ciudadano se desanime a instaurar la denuncia contra el agresor, pues de antemano se sabe que no prosperará y que, por el contrario, implica un riesgo para el ciudadano. Dicha desilusión fomenta el ideario colectivo de tomar justicia por mano propia, de la creación de grupos de autodefensa; que no es un tema menor para policía y mandatarios, pues es un sentimiento que cada vez logra más arraigo entre los frustrados ciudadanos.

Y en Tunja, sin querer incitar a la xenofobia o a la discriminación, está claro que la tasa de crímenes se disparó con la llegada de los migrantes del vecino país. O quién puede olvidar el atroz feminicidio en el barrio Ciudad Jardín a manos de un ciudadano de ese país, o la ocasión en que una comerciante confió a sus dos empleados venezolanos el manejo de su restaurante mientras ella tomaba unas vacaciones para luego, en su regreso, encontrarse con la desagradable sorpresa de que le habían vaciado el local, o el más reciente caso de homicidio a plena luz del día en la Plaza de Bolívar, estos entre otros tantos miles de casos.

Sin embargo, para el coordinador de Migración Colombia en Boyacá, Víctor Carrillo, se trata de un problema de percepción. “Eso en muchas veces es más percepción que realidad. Efectivamente ya henos tenido reuniones con el señor Alcalde, el doctor Fúneme, y no solo con él, también con la Gobernación y las diferentes alcaldías y encontrábamos que se trata de un problema de percepción solamente. Para nadie es un secreto que también tenemos delincuencia y todo lo que sucede se le endilga a los venezolanos. Si usted mira las estadísticas reales, en cuanto a denuncias, en cuanto a investigaciones nota que realmente es una población mínima de venezolanos la que ha cometido delitos, mínima comparada con la colombiana”.

Claro que otra es historia de los que a diario tienen que lidiar con el crimen llegado del extranjero, ejemplo de ello son los comerciantes de la Plaza de Mercado del Sur, que están sumamente alarmados por los frecuentes hurtos que allí se presentan.

De las reuniones con alcaldes y Gobernación tampoco es positivo el balance, pues asegura Carrillo que se trata de una política nacional, en la que departamentos y municipios no tienen mayor injerencia. “La política migratoria es una política de Estado, no es una política de Gobernación ni de las alcaldías. Es una política migratoria que el Gobierno Nacional como Estado establece y pues nosotros simplemente cumplimos lo que está establecido. En este momento hay que empezar por respetar el debido proceso, no se puede a rajatabla como muchos alcaldes quieren que llegue Migración con el camión del bus”.

Y si algo ha de preocupar a los tunjanos, y en general a los colombianos, es que esta política migratoria establece que para que se dé expulsión, tiene que haber un fallo condenatorio y un pena cumplida. Mientras el ciudadano venezolano, o de cualquier otro origen, tenga un proceso abierto pero no una condena, no podrá ser deportado a su país. “Cuando son medidas de expulsión, es decir cuando han sido condenados por un juez de la República, y cuando ellos han pagado una condena en una cárcel; en esos casos si se llevan al país directamente”, agregó Carrillo.

Dicha política migratoria tiene con los pelos de punta a los colombianos, pues pareciera diseñada para permitirles delinquir a sus anchas a los visitantes, generando así terror en la población,  para por último presentarse como el salvador y vender la tan anhelada seguridad. Sin duda alguna una política que amerita una revisión, y que para ello es absolutamente necesaria la presión de mandatarios locales y departamentales, pues es inaceptable que los colombianos tengan que permitir que esto siga ocurriendo.

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4 COMENTARIOS

  1. El Señor Coordinador de Migración Colombia pareciera que no vive en Colombia, quiere tapar el sol con un dedo aduciendo que el problema Del aumento de la delincuencia no es en gran parte por causa de los Venezolanos.

    Excusas, solas excusas para tapar su ineficiencia. Estos migrantes se pasean muy tranquilos por Tunja, sin ningún control por parte de Migración, sin documentos; migración no se preocupa por registrarlos al menos en una base de datos, individualizarlos, reseñarlos, hacer operativos conjuntos de control con las demás autoridades, censarlos, trabajar de la mano en la calle, en el terrenos con la Policía. Esa es sí es la función legal de Migración Colombia pero en donde están??.

    Estoy totalmente de acuerdo con el titular de la noticia. “Migración Colombia da la espalda a los Tunjanos y los deja a su suerte”.

    Aunado a lo anterior, Que decir de nuestros honorables padres de la Patria, Senadores Y representantes Boyacenses, Será que al menos uno de ellos dimensiona la gravedad del problema con los migrantes Venezolanos? y tan siquiera uno de ellos será capaz de abanderar un proyecto de ley que modifique la política migratoria y que entre otras cosas haga más expedito el trámite de expulsión para los extranjeros que atacan a nuestros compatriotas?

  2. Desafortunadamente se dedican a perseguir a los pocos Venezolanos que desean trabajar de manera honrada y por su sustento junto con el de sus familias afectando Colombianos de buena fe que da la posibilidad de sustento mediante el trabajo en vez de estar en las calles identificando los vándalos para proceder legalmente como se debe en aras a cuidar el bienestar de los Tunjanos y Boyacenses en general.

  3. Infortunadamente en Boyacá, principalmente en Tunja, se dio lugar a la delincuencia tras el albergue de cientos de extranjería, los cuales en su momento fueron bien recibidos y se les brindaron muchos beneficios de firma gratuita como casa, salud, educación, alimentación, haciendo de algunos (la mayoría) un problema social, pues al tenerlo todo gratis se mal acostumbraron y cuando se les empezó a exigir una mínima cuota entre (5000 y 10000) para su propio sustento, se vieron obligados a trabajar ( los que lo hacen), pero como la oferta era poca y la demanda de extrangeros mucha, decidieron que el pedir en las calles era una salida fácil y cuando la comunidad Tunjana se cansó y dejó de brindar comodidades, los extrangeros se dedicaron a delinquir, porque: o les dan dinero a las buenas o les dan a las malas

  4. Seria importante para la ciudadania boyacense que los senadores y representantes a la camara que nos representan nos cuenten con alguna constancia, su actividad como parlamentarios, porque buscan votos para que se eligan y muchas veces ni se sabe de la gestion que hacen a favor del desarrollo del departamento.

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