La moda

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Por|Silvio E. Avendaño C.

Antes de la masacre del 9 de abril de 1948 (Bogotazo), cuyo recuerdo se encuentra en los columbarios del cementerio central de la ¡Ah! Tenaz Suramericana, la gente vestía el traje negro, camisa blanca y sombrero. A partir de los años cincuenta dicha forma de vestir comenzó a desaparecer para dar lugar a los colores.

La moda hizo presencia en el siglo XVIII. María Antonieta, la reina francesa, que terminó en la guillotina, suele tenerse como referente en la moda. Desde entonces el deseo de cambio, de lo nuevo, del valor del ser humano se dibuja en la tendencia por la novedad. Tiene la moda algo de mágico cuando surge un producto fresco y joven, individual, reflejo de una identidad, una forma de ser.

La producción fabril estampa la experiencia del individuo en el tiempo. La moda como la imitación de un modelo que proporciona novedad conduce al individuo a un cambio súbito destinado a establecer un nuevo orden rebelde y hasta escandaloso. El último grito de la moda plantea el deseo de una sociedad nueva. Más lo novedoso al poco tiempo es efímero.

La moda como el conjunto de comportamientos, que expresan valores, se rige por la imitación y diferenciación.

Por una parte, se busca la distinción del individuo sobre el grupo; de otra parte, la adaptación al grupo social al que se pertenece. En los inicios de la moda, como un proceso continuo de cambio, se limitaba a las clases altas. Los grupos subordinados andaban a la caza de identificarse con la élite. Más esa predilección sufre variantes y, en la actualidad la tendencia es la imitación horizontal que no está ligada a los grupos aristocráticos.

Si bien es cierto que la moda se caracteriza por el cambio no dejan de existir artículos que permanecen. Ejemplo de ello, es el vestido negro y el combo de jeans y camiseta. Pero la moda no se queda en el vestuario. El rock, el jazz, el blue, junto a las baladas marcaron un suceso frente a los tangos, los boleros, las rancheras y la música tradicional. Hubo la invasión británica.

La Nueva Ola trajo la importación de guitarras eléctricas, la novedad en el vestido y, en el aspecto físico: cabello largo, chibera, minifalda.

También vinieron las drogas. Nuevas poses de los maniquíes mostraron las fotografías, pues la moda es una cuestión de sentirse joven, hedonista y espontáneo. Pero no se puede decir que la moda sea homogénea, dado que los jóvenes no son un grupo monolítico.

En la moda están presente los valores. ¿No es acaso el piercing una forma de rebeldía contra las convenciones? ¿Las cabezas rapadas, los cabellos largos, jeans rotos, botas burdas no esbozan una actitud de rechazo? Motor de cambio que se expresa en los labios carnosos, la alusión a la inminencia del acto sexual. ¿Hay soledad en el interior de los jóvenes? Y, ¿son los tatuajes la necesidad de singularidad, exclusividad y subversión? La moda es la creación de un modo de ser esencialmente distinto, de un Ser libre, que se distingue de todo ser humano. La moda se identifica con la esencia del Ser y el Ser como apariencia de libertad.

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