“La ley seca y el toque de queda no son la cura para el COVID-19”: presidente de Asobares en Boyacá

Foto | Cortesía

En el curso de la pandemia el impacto de cierres de establecimientos que hacen parte de la economía nocturna supera el 49% a nivel departamental, esto refleja la cruda situación por la que atraviesa el gremio.

El último anuncio del Gobierno Departamental fue la emisión de las nuevas medidas de restricción para el fin de semana festivo del 2 al 6 de julio, en el cual decreta ley seca y toque de queda para toda la población boyacense.

Debido a esto, EL DIARIO se comunicó con David Contreras, presidente de Asobares en Boyacá, quien afirma que el empresariado y los negociantes están atravesando por la peor situación y que los gobernantes poco y nada han hecho para ayudarlos.

EL DIARIO: ¿Cuál es la situación del sector hoy?

David Contreras: El estado del arte actual del sector es que antes de la pandemia habían alrededor de 13 mil establecimientos en el departamento y en Tunja teníamos 273 negocios de comercio. El sector ayuda a nutrir el principal impuesto que recibe la Gobernación y es el que representa los licores y la cerveza, el cual es destinado a fortalecimiento del sistema de salud, luego a la educación y después al deporte.

Por otro lado, el segundo tributo de mayor relevancia que reciben las alcaldías es el impuesto de Industria y Comercio, después del predial.

En términos de empleabilidad; la mayor parte de personas que trabajan en la economía de la noche son mujeres, el 58,1% desarrollan estos trabajos en bares, gastrobares, restaurantes y demás. Ellas dependen del sustento propio de la economía nocturna para mantener a su familia, pero hace más de un año que llevan sin poder hacerlo de manera digna, no solo por la situación actual del COVID sino especialmente por el olvido de la Gobernación y de los alcaldes y de la falta de ayuda que permita solucionar esos problemas.

Por otro lado, el sector aporta a la empleabilidad juvenil un 32,57%, ¿qué refleja esto? Que la mayoría de personas que trabajan son mujeres y dentro de ellas, son mujeres jóvenes que necesitan “camellar” para costearse una vida digna.

En Colombia, aportamos en el Producto Interno Bruto (PIB) el 0,5%, es decir, cinco billones de pesos que aporta la producción, venta y comercialización de licores y cerveza.

Calculamos nosotros que, en el curso de la pandemia, el impacto de cierres de establecimientos ha superado el 49% en Boyacá, ¿por qué?, porque ha sido uno de los departamentos con más restricciones y menos alivios para el sector, es decir, acá se les obligó a los negociantes a cerrar sus puertas pero no saben cómo van a hacer ellos para pagar los cánones de arrendamiento, no saben cómo van a hacer para llevar un plato de comida a sus casas, no saben que van a hacer para pagar los servicios públicos que los han seguido cobrando. Aquí vale la pena reiterar que han abusado de la posición dominante y han seguido capturando cargos básicos a locales que están desocupados y sin poder producir un segundo del día durante un año, lo peor del caso es que el Gobernador y los alcaldes están callados ante esto.

Estas cifras para sacarlas de números son personas, familias que están aguantando hambre, están pasando necesidades que no tienen ni con que ir al hospital cuando se han enfermado. El gobernador y los alcaldes se han hecho de oídos sordos y se han hecho los ciegos frente a esta situación que están atravesando las familias que viven de la economía nocturna.

E.D: ¿Qué opina de las medidas que decretó el Gobernador para este puente festivo?

D.C: La ocupación de camas UCI y el número de contagios que tenemos hoy es consecuencia directa de las restricciones que han impuesto los mandatarios. A mayores restricciones, mayores fiestas clandestinas. Se ha evidenciado que han proliferado las fiestas en fincas, casas, apartamentos, en donde no hay ningún tipo de restricciones ni protocolos de bioseguridad, causando así la mitigación de contagios y la situación actual del sistema de salud en el departamento.

E.D: ¿Por qué ha aumentado el consumo de alcohol?

D.C: Por lo mismo, las personas se reúnen en sus residencias a consumir bebidas alcohólicas, usualmente las piden a domicilio y ni saben de donde proviene ese licor. Hemos visto que ya en casas están destilando y produciendo bebidas embriagantes sin ninguna medida sanitaria de por medio, cosas que no suceden en los establecimientos de comercios. También se puede ver que mañana viernes, por ahí tipo 6:00 p.m., las personas van a estar en los supermercados y establecimientos comprando todo tipo de bebidas alcohólicas que las consumirán en su residencia.

E.D: Las medidas de restricción no son tan estrictas como antes, ¿mejoró el panorama para ustedes?

D.C: No tanto, no se ha visto la disminución de las medidas en muchas partes. Por ejemplo: Tunja, va a entrar al séptimo mes, y de estos siete meses, si hemos trabajado operativamente más de 45 días, es mucho. De 180 poder trabajar 45 no es reactivación económica, y eso que Tunja es de los mejores escenarios porque Duitama y Sogamoso, que los alcaldes son cercanos al Gobernador, se demoraron mucho más tiempo que otros municipios en permitir la apertura de los establecimientos y con un horario muy riguroso.

En Duitama y Sogamoso en estos momentos no hay condiciones para desarrollar la economía nocturna. En ese sentido, la afectación ha sido más fuerte.

E.D: ¿Qué le propondría al Gobierno Departamental?

D.C: Varias cosas, pero lo primero y primordial es que dejen trabajar. Si no ayudaron con el pan para la mesa de las personas que obligaron a aguantar hambre, si no ayudaron con el pago de los cánones, nóminas y servicios públicos, si no sirvieron para ayudar a los comerciantes, lo mínimo es que nos dejen trabajar.

Y si no, que comiencen a subsidiar porque están siguiendo el ejemplo de otros países al tomar estas medidas de restricciones, pero no siguen el ejemplo de ayudar. En Estados Unidos si mandaban a cerrar un establecimiento de comercio, les enviaban el cheque para el sostenimiento del dueño del bar y de los trabajadores, no dejaron aguantar hambre a la gente como lo están haciendo acá.

Segundo, hay que hacer una política tributaria especial para nosotros, en la cual las alcaldías no cobren el impuesto de Industria y Comercio por los años 2020, 2021 y 2022 a los establecimientos.

Tercero, también en política tributaria, aquellos propietarios de locales comerciales no hayan cobrado el canon de arrendamiento o hayan hecho descuentos, que se les permita el descuento del más del 50% en el impuesto predial.

Finalmente, horarios de funcionamiento, es imprescindible que acá se empiecen a trabajar políticas de avanzar en el departamento. Una ordenanza que proyecte una Boyacá 24 horas productivas, donde sí, la rumba es una parte de eso, pero hay muchas más cosas como el cine, actividades culturales, biblioteca y demás. Que los horarios sean más laxos en los lugares de comercio para que las personas no salgan todas al mismo tiempo y se eviten aglomeraciones, y junto a eso, se dé la recuperación económica.

E.D: Si el Gobierno no se pronuncia ante esta situación, ¿cuáles son las estrategias de Asobares para continuar en la batalla?

D.C: Nosotros tenemos un lema y es: “Persistir, insistir y nunca desistir” y Asobares va a continuar. Es diferente si la Gobernación de Boyacá y las alcaldías emiten nuevas órdenes de restricción que provoquen o desafíen a los comerciantes y trabajadores de a pie. Acá muchos están diciendo que ciudades como Villa de Leyva, Tunja, Duitama y Sogamoso van a entrar en desobediencia civil si los ataques con las medidas de restricción continúan, y es lógico que suceda algo así.

El llamado también es para la comunidad a que apoyen a los comerciantes, apoyar a los productos de comercio local para poder recuperarnos y que sí es posible cuidar la salud al tiempo que se está protegiendo la economía. 

Por otro lado, acá se ha dicho que se está pensando en la vida y que por ella que se toman todas estas restricciones, eso es una falacia, en palabras de la Corte Constitucional: el derecho a la vida no se garantiza por el solo hecho de existir si no de poderlo hacer en condiciones de dignidad, y acá no se ha protegido la dignidad, es decir, tampoco se ha protegido la vida.

1 COMENTARIO

  1. Según esta persona, la solución es dar apertura total a todo tipo de negocios, mientras en los países más responsables se toman medidas serias ante cualquier asomo mínimo de expansión en el número de casos.

    Gobiernos que no ejercen un debido control, ciudadanía irresponsable e inconsciente y personas sin argumentos técnicos que privilegian sus propios intereses; todo un cóctel que ha puesto al país a la cabeza de la pandemia. Lo anterior, en el momento de mayor crecimiento y expansión de cepas más agresivas.

    Apertura económica por supuesto, pero con responsabilidad, vigilancia y autocontrol.

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