En defensa del agua

Foto: Archivo

Por: Ángel Y Coronado Parra

Una ironía me parece este asunto, pero es la realidad que debemos enfrentar en estos momentos donde vivimos un ahora o nunca. Sobre la protección del medio ambiente; pues bien aprovecho este medio para darle a conocer este hecho a la ciudadanía de nuestra querida Tunja.

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Tunja cuenta con diez veredas que conforman el sector rural del municipio, entre ellas está la vereda Tras del Alto, ubicada al occidente de la ciudad por la vía a Villa de Leiva, si mal no estoy esta vereda es una de las más grandes del municipio. Bueno, en estos momentos la vereda Tras del Alto cuenta con dos acueductos rurales, más el apoyo del Acueducto de Occidente que le vende el agua a los acueductos rurales que abastecen a esta población, aunque eso incremento el valor a pagar en los recibos del agua, pero ese no es el problema, el problema es que uno de estos dos acueductos está sufriendo una terrible amenaza; se trata de una explotación minera de arena sobre el pozo, semi-profundo que abastece a este acueducto llamado Aquapocentos.

La historia de este acueducto se remonta a hace poco más de veinte años cuando con el permiso del dueño de la finca se perforó el pozo, y con apoyo de la comunidad se fundó este acueducto para beneficio de la vereda Tras del Alto; pero como lo bueno no dura para siempre, sucedió que el dueño de la finca murió y no escrituró al acueducto al terreno donde se encontraba el pozo, pero lo más grave es que allí mismo, donde está el barreno y tanque de abastecimiento, se otorgó un título minero para explotar arena y esta mina viene funcionando hace más de cinco años; los resultados,  al día de hoy la comunidad denuncia que el agua está saliendo turbia del pozo, (posiblemente causado por infiltraciones subterráneas producidas por explotación de arena) dicen los usuarios del acueducto, cosa que antes no sucedía.

Como si fuera poco, se está destruyendo la montaña de arena que según me enseñaron en la escuela, al ser esta de roca arenisca, funciona como un filtro que recarga para los acuíferos subterráneos, en este caso el acueducto Aquapocentos.

Y para ponerle una cereza a este cóctel, si medimos en línea recta valiéndonos de Google Maps, a 1,35 kilómetros o 1.350 metros de distancia aproximadamente en línea recta por la vertiente occidental de esta colina, encontramos el segundo acueducto que surte de agua a Tras del Alto, llamado Acuaflor; de manera que me surge una pregunta, esta explotación minera de arena con su respectivo título minero No 1011-55 con Licencia ambiental res. 0947, que aparece en la entrada de la mina; ¿Hasta dónde está autorizada a explotar?, porque si tiene derecho sobre toda la veta de arena y esta llegase hasta el otro acueducto también lo afectaría a futuro;

¿Cómo las autoridades ambientales y la misma ANLA otorgaron este permiso funcionando allí mismo un acueducto y siendo la legislación muy clara al respecto?, véase la ley 99 de 1993 que son los fundamentos de la política ambiental colombiana, que a mi forma de ver no se tuvo en cuanta; ¿Acaso hubo irregularidades en el otorgamiento de este título minero y de la licencia ambiental por parte de las instituciones o funcionarios particulares? O simplemente se sobrepuso el bien económico sobre el bien común y el derecho al agua desconociéndose la ley.

Pues la lucha apenas empieza por la defensa del agua de esta comunidad, hay quejas de aparente negligencia por parte de Corpoboyacá en este asunto; se espera el apoyo de la comunidad para defender nuestros recursos vitales. Hoy somos nosotros los habitantes de esta vereda, mañana podría ser cualquiera ¿Qué responde la Alcaldía de Tunja sobre este asunto? ¿No debería sellarse esta mina de forma inmediata invocando la ley 99 de 1992 en su articulo 1° numeral 6 que dice “La formulación de las políticas ambientales tendrá en cuenta el resultado del proceso de investigación científica, no obstante, las autoridades ambientales y los particulares darán aplicación al principio de precaución conforme al cual, cuando exista peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces para impedir la degradación del medio ambiente?”.

Esto en caso de que los dueños de la mina aleguen que se hagan estudios para sobre estos tomar determinaciones legales. En todo esto parece haber una luz de esperanza pues aparentemente la ley está del lado de la comunidad y la defensa del agua, toca esperar en que termina este asunto.

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