EL DIARIO, un espíritu de trabajo sin descanso

Pedro Esaú Mendieta y Pedro Pablo Salas, hicieron parte del grupo de amigos que convirtieron al periódico EL DIARIO en un espíritu de trabajo sin descanso, enfocando sus narrativas periodísticas en lo local y regional.

Por | Pedro Pablo Salas

Frente a la línea de trabajo se puede decir que se dividió en dos aspectos, un trabajo periodístico de información cotidiana, el día a día de la noticia y los trabajos de investigación donde Pedro Esaú y Pedro Pablo, se entregaban a jornadas de discusión, indagación se materiales hasta sacar el producto final que eran sendas columnas, producto de discusiones e indagaciones previas.

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Es así que, entre la labor política y académica de Pedro Pablo Salas, Mendieta encontró un interlocutor de confianza, se abordaron los temas mineros, la situación de las multinacionales en Boyacá, los negocios que se hacen por debajo de la mesa, etc. Muchas de estas publicaciones generaron polémicas, muchas veces Pedro Esaú y Pedro Pablo se vieron en la cresta de los debates locales y regionales, se puede decir que hicieron parte de una primera línea en materia de opinión.

En la labor de líder social y concejal de Tunja, Pedro Pablo, reconoce que no fueron pocas las veces donde EL DIARIO fue el campo de batalla de su defensa, ya que en muchas ocasiones se quedaba solo, ni sus compañeros de partido político o sectores ciudadanos acompañaban la labor dura de un dirigente en un ambiente conservador como el Tunja y Boyacá; pero, siempre Mendieta con su compromiso, y una especie de liberalismo anarquista, generaba los espacios del periodo para que la información tuviera los equilibrios suficientes y, es así que, transforma EL DIARIO en el medio de difusión de la voz de los que no tienen voz.

Las historias, cubrimiento de paros, los diálogos virtuales y los debates donde estuvieron Pedro Esaú y Pedro Pablo, marcaron un momento de debate de la vida pública, acompañando siempre los procesos comunitarios, encarnados en un ideario liberal, radical que era la línea periodística y, que finalmente, lo posiciona como un medio fundamental de consulta, de los distintos sectores económicos, políticos y sociales en Boyacá.

Una relación de amistad que duró hasta el final de los días de Pedro Esaú, donde Pedro Pablo, asistió en sus últimos días, dando consuelo y apoyo a su gran amigo Mendieta.

El trabajo continúa y la vida sigue…

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