Carta al pueblo boyacense

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Foto: Hisrael Garzonroa / EL DIARIO
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Por | Manuel González 

Bogotá D.C. 12 de junio de 2018

Respetados paisanos y amigos

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Cuando estamos a punto de tomar una decisión trascendental para el país, he querido dirigirme a ustedes con respeto y con el ánimo de invitarlos a hacer una reflexión sobre el trato que nos han dado los gobiernos en los últimos 200 años, máxime cuando nuestras tierras y nuestros hombres y mujeres, fueron protagonistas de primer orden en la campaña libertadora del rebelde venezolano Simón Bolívar, creo que para nosotros ese fue el primer guerrillero pues se reveló contra la invasión Española, hecho muy importante en nuestra historia y que nos sirve para ver también que desde aquellas épocas ha existido envidia, protagonismo, engaño, traición, decepción y corrupción.

Nací en Tibaná Boyacá. Un día siendo niño, rechacé de Jorge Perico Cárdenas una beca para estudiar el bachillerato, que me ofreció a través de Heraclio Fernández, porque no quise que mi padre y mi familia empeñaran su conciencia por un compromiso adquirido y preferí emigrar en busca de mi propia subsistencia. En ese trasegar conocí la política al lado de Luis Carlos Galán, a quien admiré y lloré su muerte ese 18 de agosto de 1989. En 1991 regresé a mi pueblo a pedir el voto por la Alianza Democrática M 19 para la Asamblea Nacional Constituyente, donde se logró a nivel Nacional la más alta votación de todas las listas que aspiraron, y fruto de ello, se logró una Constitución moderna, equitativa, justa e incluyente, lo cual me llena de satisfacción. En 1992 me inscribí como candidato al concejo de mi pueblo por la AD M 19, lo cual fue calificado como un pecado o delito en la llamada “plaza roja de Boyacá”; por este hecho fui calumniado, perseguido y amenazado, mi votación fue de 37 votos, pero conservo la satisfacción que mi campaña la hice regalando la recién salida Constitución; con inmenso agradecimiento recuerdo que fui el único candidato al que se le permitió ingresar a las aulas de clase a invitar a los jóvenes a usar esa herramienta. Con el paso de los años, estoy seguro que muchos de esos jóvenes o su familia han hecho uso de la Constitución.

El país a través de sus gobernantes y legisladores jamás ha reconocido y retribuido a Boyacá su estatus de “cuna y taller de la libertad de América” y eso se refleja en la crisis de sus pobladores en cuanto a tecnologías, incentivos, capacitación, regulación de precios, vías, agroindustria y en general apoyo a la agricultura, a pesar de ser la despensa agrícola del país con varios de sus productos, por el contario poco a poco han venido siendo desplazados por culpa de políticas erradas como los TLC (Tratados de Libre Comercio); no contamos con suficientes sedes de universidades estales que garanticen a nuestra juventud la posibilidad de hacerse profesionales y seguirle sirviendo a su Departamento o Municipio; son décadas ofreciendo un aeropuerto que no ha llegado a contribuir al desarrollo turístico y empresarial. A través de la historia, no solo hemos sido víctimas del olvido estatal en materia de inversión, también hemos sido divididos y utilizados como objetos de batallas políticas, por eso en nuestro suelo se ha derramado mucha sangre por defender los malditos trapos rojo o azul; cuánta razón tenía Jorge Eliecer Gaitán al decir: “el pueblo no tiene dos partidos, lo que pasa es que al pueblo lo han dividido en dos”.

El calendario avanza, los gobernantes pasan, pero la miseria de nuestros coterráneos no se ha superado; por eso, en atraso socio económico, desnutrición, analfabetismo, incomunicación, solo nos superan Chocó y Guajira. Ha sido la verraquera la que le ha permitido al boyacense abrirse campo en otras regiones, porque nos caracteriza la capacidad para resistir largas y pesadas jornadas de trabajo, siempre con la humildad, dedicación y honorabilidad.

Consiente que, han pasado años, décadas y muchas generaciones anónimas y otras que se mantienen unidas con un solo objetivo llamado poder, no valieron los intentos de Gaitán en 1948, Galán 1989, los dos con el mismo propósito y el mismo final, el asesinato para impedirles llegar al poder, por eso hoy con inmenso aprecio y respeto, les invito a que reflexionemos y tomemos una decisión acorde con el trato que nos han dado los dirigentes que han gobernado desde los partidos Liberal y Conservador, y que hoy acosados por escándalos de corrupción o procesos judiciales en contra de sus integrantes, se han destiñendo y entonces aparecieron Cambio Radical, Unidad Nacional, Opción Ciudadana, Alas, Mira, Centro Democrático, y otros movimientos, pero que son creados y dirigidos por los mismos personajes o sus herederos.

Entonces, ¿qué decisión debemos tomar en este momento en que toda la clase política corrupta del país, se ha atrincherado en torno a la candidatura del joven burgués Iván Duque al que nadie conoce? Porque el único cargo que ha ejercido es el de Senador, arrastrado por Álvaro Uribe, quizá su mayor carta de presentación es ser hijo de Iván Duque Escobar quien se desempeñó como Registrador Nacional y que fue el negligente ministro de Minas en el gobierno de Belisario y responsable directo de aquella fatídica tragedia que desapareció Armero en 1985, el muchacho Duque, catalogado como títere de Uribe, negoció con toda esa podredumbre de la politiquería corrupta del país, ahí están los de los carteles de: la hemofilia, toga, pañales, sida, EPS, Ruta del Sol, Odebrecht, Reficar, Interbolsa, Chirajara, Hidroituango, AIS (agro ingreso seguro) y en general, los que se robaron la plata de la alimentación y dejaron morir a los niños de hambre, los que venden pechugas a $40.000 y tamales a $30.000, los mismos miserables que servían un plato de comida y lo rotaban entre los niños para tomarle la foto y justificar el cobro y luego a cada uno le daban una cucharada de arroz frío en la mano, los que se roban la plata de la salud; por eso, a diario mucha gente muere en las salas de los hospitales esperando atención médica, los mismos que se robaron la plata de la carretera del progreso que figura pavimentada hace décadas, o la doble calzada Briceño – Sogamoso, los que nos robaron la EBSA (patrimonio boyacense) para entregarla a particulares, los que acabaron con Ferrocarriles Nacionales, Acerías Paz de Rio, Cementos Boyacá, Caminos Vecinales y cientos de empresas estatales, los mismos que venden los páramos y bosques a empresas mineras acabando con flora, fauna y envenenando el agua fuente de vida, los que acabaron con la producción artesanal y textil inundando el país de productos chinos, los que pisotearon a los agricultores condenándolos a la ruina con la importación de cebada, trigo, frijol, arveja, lenteja, garbanzo y papa.

Ahora que están todos juntos en una misma madriguera aprovechemos el momento para derrotarlos con un solo voto, el momento es histórico, desde Gaitán en 1948 son 70 años, hoy Gustavo Petro un hombre humilde que desde joven se encaminó por el trabajo en defensa de los más necesitados como personero y concejal de Zipaquirá donde ayudó a construir el barrio “Bolívar 83”, artífice del acuerdo de paz entre el M 19 y el gobierno, gran impulsor de la Asamblea Nacional Constituyente, coautor de la Acción de Tutela, catalogado como el mejor congresista del país, único que tuvo el valor de denunciar la parapolítica en cabeza del entonces presidente Uribe y su narco-congreso, lo que le costó amenazas contra su vida y la de su familia, teniendo que sacarla del país para protegerla; gracias a Petro se logró la condena para cientos de políticos corruptos, algunos de ellos boyacenses; como alcalde de Bogotá, se caracterizó por proteger los habitantes de los estratos más bajos, sin afectar a los de estratos altos. Entre sus obras están: mínimo vital de agua, reemplazó las zorras de caballos por vehículos, mejorando de paso el nivel de vida de sus propietarios, le quito el negocio de las basuras a una familia pudiente y se lo entregó a miles de familias recicladoras, subsidió el transporte público para estudiantes, personas discapacitadas y adultos de los estratos 1 y 2, recuperó el Hospital San Juan de Dios y fortaleció la red hospitalaria con recursos, equipos, profesionales y auxiliares, estableciendo un servicio preventivo y oportuno; dejó terminados los estudios y recursos para el metro subterráneo, dejó contratado el Transmicable, construyó 2 sedes de la Universidad Distrital, colegios y cientos de jardines infantiles; es el único político cuya declaración de renta arroja saldo negativo, porque a pesar de manejar tanto dinero, no se robó un peso; esa, es una excelente carta de presentación para este hombre que aspira regir los destinos de nuestro país, acompañado por Ángela María Robledo una mujer defensora de los derechos de la mujer, niños, víctimas de la violencia y líderes sociales, lo que le valió para ser elegida por sus compañeros en los últimos cuatro años como la mejor congresista del país.

La Colombia Humana es sin duda la gran oportunidad que tenemos los colombianos de ver realizado el anhelo de Gaitán y de Galán, tener un país más justo, incluyente, con oportunidades para todos. Como su paisano puedo decirles que, sin duda el campo boyacense será gran beneficiado con el programa de Gustavo y Ángela, pues su propósito es convertir a Colombia en la despensa agrícola de América y parte del mundo, pero respetando el medio ambiente y el agua como fuente de vida. La salud preventiva y oportuna, con medicamentos de calidad y personal especializado y junto a la educación con universidad gratuita y de calidad, dejarán de ser un negocio de unos cuantos para convertirse en un derecho de todos como lo consagra la Constitución de 1991.

Se han dicho muchas mentiras acerca de Petro

Que es ateo: Un hombre bautizado, casado por lo católico, que bautiza a sus hijos, es sin duda un hombre de Dios, pero respetuoso de la libertad de culto;

Expropiará: Tampoco es cierto que vaya a expropiar, pues a nadie expropió en Bogotá, lo que Gustavo propone es que quienes tengan latifundios, entiéndase como tales, extensiones de tierras de más de 2000, hectáreas improductivas, a ellos, les va a proponer:

  1. Que las pongan a producir para que generen empleo digno.
  2. Si no aceptan esa propuesta, se las venda al estado para este entregarlas en parcelas de 50 o 100 hectáreas a campesinos que sepan trabajar la tierra, pero que no cuentan con una porción.
  3. Quien se niegue a aceptar esas propuestas, deberá pagar impuestos acorde al valor real, esto es importante ya que un campesino de nuestro departamento paga impuestos altos por su parcela, donde le valoran su tierra a 20, 30 y hasta 50 millones por fanegada o hectárea, mientras que los que poseen 10.000, 20.000 o más hectáreas, las tienen valoradas a 20 o 30 mil pesos por hectárea, es decir mil veces menos del precio real.

Con esta nota he querido llegar a mis sufridos paisanos boyacenses, los mismos que me acompañaron en aquel paro de campesinos que lideré en 1999 en Tierra negra y el Sisga y cuyo efecto fue la creación del PRAN (plan nacional de reactivación agropecuaria) incumplido por Pastrana y su ministro de agricultura Rodrigo Villalba. Como diría José Acevedo y Gómez, “si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz”, antes de un año seremos tratados como esclavos víctimas de la dictadura del tirano Uribe y toda su asociación para delinquir.

Ahora bien ustedes dirán y ¿por qué le tenemos que creer a este tipo? Pues a mí me complace saber que mi decisión de apoyar a Gustavo y a Ángela, es la misma que han tomado millones de campesinos, recicladores, obreros, estudiantes, indígenas, afros, madres cabeza de hogar, viudas, huérfanos, maestros, intelectuales, académicos, artistas, deportistas, militares, católicos, cristianos, trabajadores informales, periodistas de opinión, empresarios, sindicatos, Junta Médica Nacional y demás profesionales de la salud, transportadores, empleados de diferentes estamentos públicos y privados.

Por el futuro de nuestros jóvenes para que no vayan a la guerra sino a la universidad, para ver a nuestros campos verdes y florecidos con sus cultivos y nuestros productos en las diferentes tiendas del mundo y siendo obediente al Papa Francisco en su visita a Colombia cuando dijo “no permitan que les roben la fe y la esperanza”, mi voto se lo daré a la Colombia Humana.

Con aprecio, admiración y respeto. Me llamo Manuel Ángel González Cruz y quiero en el nombre de Dios, que Gustavo Petro sea mi presidente y Ángela María Robledo mi vicepresidente.

*Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la postura editorial de EL DIARIO.

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