Boyacá frente a los diálogos vinculantes, ¿se cumplió la tarea?

Foto | Archivo particular
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Por | Pedro Pablo Salas

Foto: Hisrael Garzonroa – EL DIARIO

En este ensayo quiero señalar una breve descripción de lo que han sido los diálogos regionales hacia el plan de desarrollo de Gustavo Petro, teniendo en cuenta que como proceso se han “desatado”, diálogos regionales a lo largo y ancho del país, lo que se puede considerar un cambio histórico de lo que fueron los tradicionales planes de desarrollo con un enfoque y metodología jerarquizados, encontrándonos entonces con una nueva realidad, que tiene alcances significativos no solo en los contenidos , sino que de entrada ya hay una connotación de carácter político, dada la masiva participación que han tenido estos diálogos ciudadanos, como un ejercicio de participación directa de los ciudadanos.

El trabajo lo planeo desarrollar en tres partes, primero un enfoque teórico que permita una comprensión del papel de la participación en las políticas públicas, luego una aproximación a lo que ha sido diálogo regional en Boyacá y, tercero, unas conclusiones.

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Escuelas de pensamiento desde distintas disciplinas han formulado el importante papel político que se deriva de una dimensión de la democracia como un ejercicio directo de ejercicio de poder, algo que se heredó de las democracias clásicas, griegas y atenienses, y que en la ilustración y en la época contemporánea resaltaron desde distintas miradas, Hegel desde la filosofía, Max Weber desde la sociología, y Carlos Marx desde las ciencias económicas y políticas.

Pero en los últimos debates del siglo pasado y lo corrido del siglo XXI, es nutrido el nivel de debate en torno a la democracia, el rol de la ciudadanía, el papel del estado y la configuración de crisis que se han desatado en la revolución conservadora desde la década de los años 80 hasta el día de hoy.

De allí que al abordar el tema de la propuesta de ciudadanía, implica una irrupción teórica, frente a lo que ha sido el dominio jerárquico del mercado, no solo en el diseño institucional, sino en la aniquilación de lo colectivo como configuración de la comunidad y desde luego en el diseño ontológico del individuo, de su propio ser en el tiempo en que transcurren todos los juegos diseñados, como formas de vida, como sentidos comunes y como universales existenciales, proféticos, inquebrantables, destinos manifiestos, no cambio, sino tomados como sumisión, resignación, condición domesticada y pastoril de la condición social e individual, dentro el merco del juego de poder neoliberal.

De allí que sea necesario, comprender las referencias de poder y bio poder , dentro del diseño ontológico de Foucault, como las trasformaciones por acción de cambios surgidos dentro de las redes modernas de poder a través de la transformación de estructuras desde las revoluciones moleculares, que devienen en trasformaciones molares, a través de luchas abiertas, no necesariamente violentas de lo que implican las trasformaciones modernas, parte de esta discusión teórica nos lleva a entender, la búsqueda angustiosa , caótica, desordenada producto de la sinrazón de la política como ejercicio del debate público por la acción directa e intrépida de los jóvenes especialmente reflejada en el estallido social, que muy bien encontramos fuentes de comprensión en Derrida, Guattari, Deleuze, Fisher, Zizek, entre otros, deconstruccionistas o post estructuralista, necesarios.

En el caso colombiano, quienes se aproximaron a trabajos teóricos, trabajos de campo, análisis cualitativo y científico en el diseño de marcos de planeación, organización, e incidencia política de las comunidades, en la elaboración participativa de sus propios horizontes de vida o sueños colectivos, reconocer los trabajos de Fals Borda, en particular, aquello que resulta formación de un plan de desarrollo, desde el hombre Hicotea, que para el caso de Boyacá podría ser el hombre tabaco en la provincia de norte y Gutiérrez, el hombre tierra y papa, en el centro del departamento, el hombre caña y panela en el bajo Ricaurte, el hombre esmeralda y abandono en el occidente de Boyacá, el hombre agua, fruta, en nuestras provincias de oriente , esta participación de diálogos regionales construyen así no solo una demanda, significados dentro de cotidianidades sino que vuelve los ojos por la originalidad del desarrollo, lo que implica una ruptura radical con los planes de desarrollo como jerarquías de estado , tecno burocrático, u ordenamientos con base en el rendimiento y la eficiencia del mercado.

Boyacá, frente a la participación de los diálogos regionales.

En Boyacá la gobernación en pleno cubrió el desarrollo de la participación, lo cual por infraestructura, logística y capital social y humano, permitió un asertivo desarrollo de talleres, en mi criterio con un respeto y ecuanimidad en el manejo de los debates valiosos, ricos, que se deben categorizar como una explosión de ideas originales, genuinas, sentidas, sobre el deber ser de soluciones, ante las demandas concretas que surgieron de la riqueza vivencial, que significa las personas como alma y nervio en los territorios, de allí que este debate ciudadano haya resultado según puede observar en los talleres que estuve un maravilloso ritual, y lo digo desde este lenguaje poético, porque así creo que lo fue, un ejercicio de construcción de un sentir , que el plan nacional, recoja los sueños y las expectativas locales.

El éxito de la sistematización de la información, los relatores, quienes ejercieron la coordinación de los eventos igualmente, debe considerarse un valioso aporte a volcar lo que tenemos de estado, para fortalecer el poder ciudadano, eso es claro en los centros educativos, salones, aulas dispuestas para el ejercicio de recolección de información y las aulas grandes para el ejercicio de la planearía, creo no exagerar si aquí se construye no solo otra razón de estado, sino el germen de una racionalidad social, donde el foro público, ha permitido que se recoja lo valioso que tiene cada ser humano desde sus propios dramas, pero también horizontes de esperanza, lo que implica el diseño de un nuevo orden moral.

No todas las ideas, las encarnadas opiniones locales, el sentido de particularidad que tienen el olor de la provincia, trasmitida vía oral en lo que fue las opiniones aportadas, no todas la poiesis comunitaria quedaran en el plan, porque allí se escogieron los deseos más estructurantes desde el punto de vista de la irradiación de impactos, quedándose muchos de las moléculas , los micro sueños en espera, la transformación, la categoría de transición, también es un tiempo, pero también muy importante producto de una correlación política y de una movilización desatada, ya no solamente en el ejercicio maravilloso de la razón, sino en el debate del espacio público, del debate universitario, en la oficina, en el taller, en el puesto ambulante, la posibilidad de la transformación, y los tiempos que dure esta debemos ser categóricos, depende del grado de movilización de las fuerzas progresistas, no solo en Boyacá sino a nivel de país.

Concisiones

Los procesos participativos implican un hecho sin precedentes en la era contemporánea en el diseño del plan de desarrollo, este ejercicio es una heterárquicas que fractura las jerarquías del ordeno y mando de los consejos comunitarios, del modelo autoritario de Uribe, porque se rompe con la dependencia mesiánica y se le da el protagonismo a la comunidad, al pueblo.

De aquí que este ejercicio deba ser un constructo de significados, de contenidos éticos y morales como ejercicio de poder directo de manera permanente, hay un pivote de emoción que permite crear un entusiasmo de transformación y empoderamiento, con base en el ejercicio legítimo de poder que deriva de la voluntad de ser y hacer de la comunidad.

Esta perspectiva de participación anclada en contenidos y deseos humanos colectivos por transformar es una ruptura epistemológica y política con las convocatorias que adelanta la derecha en Colombia, enfocándose en la reacción a los cambios y la defensa de sus intereses como ejercicio mezquino de impedir que cambie el estatus quo del poder en Colombia.

El debate está abierto y las fuerzas están en tensión, Gramsci nos enseñó a construir nuevas hegemonías, y tenemos una oportunidad de lograrlo si entendemos, comprendemos, el rol y papel que cada uno de nosotros juagaremos en esta transición histórica que vivimos en Colombia.

El collage de fotografías son parte de momentos de discusión sobre el plan de desarrollo, talleres de diálogos en distintos lugares de Boyacá, hombres y mujeres aportando…

1 COMENTARIO

  1. Que articulo tan mediocre, parece el ensayo de un estudiante de 5 semestre corregido por un profesor de economía con posgrado en posmodernidad. De contenido, no tiene nada, ni postura alguna sobre visión de desarrollo. Palabrería vana, lugares comunes y con tintes de intelectual que desmerecen a un político curtido.

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